Grandes Logias de Colombia
GRAN LOGIA DE COLOMBIA
Un espacio de libertad, integración, fraternidad, diversidad e igualdad para el desarrollo de los ideales masónicos, trabajando en pos del bien de la humanidad a través de la filantropía activa.
SERENISIMA GRAN LOGIA NACIONAL DE COLOMBIA
El día 1° de enero de 1.920 cuando el Supremo Consejo del Grado 33, constituyó la Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia, con sede en Cartagena de Indias, teniendo como base la “Casa Grande”.
GRAN LOGIA ORIENTAL DE COLOMBIA
Se encuentra conformada por cinco logias, identificadas con diversos nombres, que corresponden a símbolos y figuras masónicas que determinan las características generales de cada una.
GRAN LOGIA DE LOS ANDES
Se gobierna según los principios tradicionales de la Orden Universal que hoy conservan vigencia, con arreglo a sus propia Constitución y bajo el rigor de principios legales regularmente adoptados en ejercicio y en función de su soberanía.
GRAN LOGIA OCCIDENTAL DE COLOMBIA
Es una federación representativa y democrática de logias con soberanía emanada de las Logias que la conforman, las cuales libremente la delegan para su ejercicio, constituyéndola en la suprema autoridad masónica sobre los masones y las logias establecidas o que se establezcan en el territorio de su jurisdicción.
GRAN LOGIA BENJAMÍN HERRERA
Fundada en 1919, promueve los valores masónicos de libertad, igualdad y fraternidad. Honra el legado del general Benjamín Herrera y fomenta el crecimiento ético y espiritual. Trabaja por una sociedad más justa a través de la filosofía y la fraternidad.
GRAN LOGIA DE CÓRDOBA
Es una institución masónica que cultiva la fraternidad, el progreso moral y el servicio a la sociedad. Guiada por los principios universales de la masonería, fomenta el desarrollo intelectual y espiritual de sus miembros para contribuir a un mundo más justo e ilustrado
GRAN LOGIA NACIONAL DE COLOMBIA
Fundada en 1919, promueve los valores masónicos de libertad, igualdad y fraternidad. Honra el legado del general Benjamín Herrera y fomenta el crecimiento ético y espiritual. Trabaja por una sociedad más justa a través de la filosofía y la fraternidad.
